Pedro Abad - Mair Yahya Ben Gâlib. El cantor del Mio Cid

  • Pedro Abad – Mair Yahya ben Gâlib fue un presbítero mozárabe servidor de las mesnadas y trabajador en el taller de la escuela catedralicia de Toledo, donde traducía del árabe para renombrados escritores venidos de más allá de las fronteras y donde los colegas le llamaban Gâlib. En el año 1150 fue premiado por Alfonso VII en el sitio de Córdoba. Alentaría también a las tropas de Nuño Pérez de Lara, regente del reino en la menor edad de Alfonso VIII y contribuiría a la formación de éste. Más tarde, pasó al cabildo de Salamanca, donde llegó a desempeñar el cargo de maestrescuela. Tras la derrota de Alarcos en 1195, se decidió a componer el libro, en el que integró cuanto había compuesto anteriormente. Con exactitud, en el año 1203, cuando lo estaba terminando, se autodenominó poeta en un documento que autorizó con su firma. Volvía por entonces a Toledo al lado del primado don Martín López de Pisuerga. Éste se había criado en Vivar, pueblo de la madre. La familia se relacionó con el monasterio de San Pedro de Cardeña. Adolescente aún, se alistó a una Orden militar. Fue portero y guardaespaldas jefe del Rey Noble. Por los campos de batalla, las mesnadas le aclamaban con el grito de “Rodrigo Magno”.
    José Hernando se ha apoyado en la confluencia de datos, algunos no considerados hasta la fecha, ha recorrido la vida de Alfonso VIII, deteniéndose en las intrigas de los magnates Ansúrez Vanigómez, los que mayor daño causaron a Castilla, al rey y a don Martín en Alarcos y eventos posteriores. El poeta los representó en el Cantar por los infantes de Carrión. Quiso convertir al héroe invicto de Vivar en el vasallo modelo, amante de la justicia, a la que somete su afrenta familiar.

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